Allí fuimos

Las fiestas de San Miguel de Jánovas no son unas fiestas comunes. Y digo esto porque aparte de la simbología de participar, de andar por las calles cubiertas de maleza y entre las casas caídas, la gente que allí va siente la causa, y piensa sobre lo que allí pasó y apoya a todos los que se han visto destrozados por ese maldito pantano que iban a construir.

Este año se seguía pidiendo la reversión.

Pero fuera de todo esto podemos decir que hemos visto muchas diferencias con otras fiestas.

Este fin de semana hemos aprendido cosas de esa fiesta, aspectos particulares.

Valgan como ejemplos el paso de los habitantes de Jánovas e invitados por debajo de la bandera roja.

También la ronda jotera por el pueblo, una ronda muy particular.  A la casa a la que se le rondaba y se le cantaba, el amo subía al caballo que llevaban y se ponía un sombrero.

¿Curioso verdad?