¿Pero ustedes dónde comen?

Parece ser que los entendidos de la gastronomía nos han vuelto a sisar y esta vez no ha sido en temas triviales como la maceta de la comunidad ni la propina del camarero. Se trata de las estrellas de las valoraciones de los restaurantes que tanto prestigio dan a nuestra comunidad.
En Huesca le han quitado una estrella al Lillas. Una pena ya que cualquiera con un poco de conocimiento que haya comido allí sabe que se merece la estrella lo crean los críticos o no. Más todavía, deberían pasearse por esta zona del Sobrarbe y poner alguna estrellita más en su propia constelación y cielo de sus guías gastronómicas.
Y es que los señoritos de Gourmetour y Repsol nos confirman el estancamiento de la gastronomía aragonesa frente al empuje de los cocineros de otras comunidades, a su particular modo de ver la realidad.
Ante tanto entendido y creyendo que las falacias no son más que una larga y espumosa sabiduría (que ya reducirá), no me queda sino dar tres “plas, plas, plas”, ante tanta saber que emana de entendidos de la Academia Española de Gastronomía en dicha ciencia.
Refiriéndonos a Sobrarbe en concreto os digo hay que destacar el notable de El Callizo de Aínsa, con un 7,50 sobre 10.
Creo que no han pasado por todos los que son.